La obra consistió en la puesta en valor integral de todo el complejo, a fin de transformarlo en un moderno centro de rescate, investigación y educación ambiental. El centro opera bajo una visión de preservación y concientización ecológica, y es referente a nivel nacional en el rescate, recepción, rehabilitación y reintroducción de fauna silvestre. Las obras llevadas a cabo corresponden a la primera etapa del masterplan, que incluyó un moderno centro de capacitación para el dictado de cursos y talleres ambientales, un área administrativa, un salón de usos múltiples para eventos institucionales, bloques de cuarentena aislados para estabilizar y controlar sanitariamente a la fauna que ingresa al predio, y dos nuevas lagunas para lograr una mejor integración con el medio circundante.