La obra se desarrolla en el marco de los Juegos Suramericanos 2026. Se organiza en tres grandes sectores funcionales: en el sector oeste del predio se construye la piscina de saltos ornamentales, de 21 x 25 metros y 5 metros de profundidad, equipada con plataformas de hormigón de hasta 10 metros de altura y tribunas con capacidad para 450 espectadores. En el extremo este se emplaza la piscina olímpica cubierta, de 50 x 25 metros y 3 metros de profundidad, destinada a disciplinas como natación, waterpolo y nado sincronizado, con tribunas para 1.200 personas, sanitarios públicos, depósitos y áreas técnicas. Hacia el sur se prevé un espacio libre destinado a prensa, jueces y usos sociales. Ambos volúmenes estarán vinculados por un patio central de acceso que organizará los flujos de público y deportistas, y que funcionará además como eje técnico del complejo, al albergar en su nivel inferior la sala de máquinas.