Reacondicionamiento estructural del puente Molino Blanco y protección de la cascada del Arroyo Saladillo para detener su retroceso. Ejecución de un sistema de estabilización de suelos mediante la construcción de dos pantallas subterráneas de hormigón armado a una profundidad de hasta 34 metros: una de ellas, continua y ubicada aguas abajo, funciona como defensa principal contra la erosión, mientras que la segunda, discontinua y aguas arriba, actúa como sistema de anclaje. Ambas están conectadas mediante vigas de vinculación que garantizan su funcionamiento conjunto.